Tratamientos

Terapia Neural

“Nuestra vida está hecha de historias. Es en ella donde está la causa de nuestros problemas”.

¿Qué es la Terapia Neural?

La Terapia Neural (TN) es un tratamiento biorregulador del Sistema Nervioso, específicamente el vegetativo, que busca restablecer la comunicación de esta red nerviosa para que el organismo genere su proceso de autocuración.

El sistema nervioso vegetativo es el encargado de comunicar y regular la función de órganos y tejidos para así mantener a todo el organismo en un equilibrio dinámico óptimo.

Cuando esta comunicación se interrumpe debido a una irritación física, química o emocional, el organismo pierda la capacidad de autorregulación apareciendo síntomas o enfermedades.

¿En qué consiste la TN?

El terapeuta neural, mediante la realización de una HISTORIA DE VIDA, busca las áreas de irritación nerviosa en el organismo. Estas pueden ser cicatrices, zonas de infección recurrentes o antiguas, contracturas musculares, alteraciones tróficas de la piel u otros tejidos, alteraciones dentales e incluso eventos emocionales.

Después de determinar zonas irritadas, se aplican inyecciones de anestésicos locales en baja concentración (generalmente Procaína) para así neutralizar estas irritaciones y restablecer la comunicación de la red nerviosa.

¿Para qué sirve?

El sistema nervioso vegetativo se encuentra distribuido en TODO el organismo, y cumple una función reguladora en todos los sistemas, por lo cual, la Terapia Neural puede utilizarse en una lista grande de enfermedades:

  • Dolores crónicos (Fibromialgia, Artrosis, Artritis, Lumbago, Cefalea, Síndrome de Hombro doloroso, Hombro congelado, Cervicalgia)
  • Lesiones agudas (Tendinitis, Desgarros, Bursitis, Esguinces, Síndrome de Tietze)
  • Dolores neurálgicos (Neuralgia del trigémino, Migraña, Neuralgia post herpética, Síndrome de dolor regional complejo (Sudeck), Síndrome del túnel carpiano, Neuralgia post cirugía)
  • Enfermedades autoinmunes (Lupus, Artritis reumatoides, Enfermedad de Crohn, etc.)
  • Alergias (Asma, Rinitis, Dermatitis, Alergias alimentarias)
  • Trastornos mentales (Ansiedad, Depresión, Estrés)
  • Infecciones recurrentes (Amigdalitis, Sinusitis, Infección Urinaria, etc.)
  • y muchas otras dependiendo de la historia de vida y antecedentes.

Es importante la evaluación del especialista junto a la realización de la historia de vida para comenzar el tratamiento.

Desde las primeras sesiones es posible observar cambios positivos en la mayoría de los casos.

La frecuencia de sesiones varía según los síntomas y su evolución siendo habitualmente cada 3 a 6 semanas.