Sin títuloAutor: Dra. María Teresa Urrutia

Según el enfoque de la medicina Integrativa, no hay enfermedades sino un conjunto de diferentes alteraciones en el metabolismo que terminan desencadenado “síntomas”, tales como resistencia a la insulina, diabetes, infarto del miocardio, infertilidad, hipotiroidismo, cáncer de mama, hígado y próstata.

Estas alteraciones en el metabolismo son provocados por varios déficit nutricionales (vitamina B1 y B6, minerales como zinc, magnesio, Cromo, etc), lo que conlleva a la formación de sustancias tóxicas, generando un círculo dañino que se manifiesta a nivel celular produciendo un mal funcionamiento de órganos y glándulas.

Veamos un ejemplo. Desde la medicina Alopática, se explicaría la diabetes y la Resistencia a la Insulina de la siguiente forma: “La glucosa o azúcar es un hidrato de carbono que se encuentra en alimentos como masas saladas o dulces, confites, pan, etc. La glucosa es usada como combustible por las células del cuerpo para producir energía. La mala alimentación con exceso de glucosa y grasas, y el sedentarismo aumentan los niveles de insulina circulante».

Si continúa la mala alimentación las células se cansan de guardar grasa y azúcar, haciéndose resistentes a la insulina. Esto trae como consecuencia el incremento de la producción de glucosa en sangre, aumentan los triglicéridos, la presión arterial y disminuye el colesterol HDL, lo que provoca Diabetes e Hipertensión arterial”

Todo esto tiene una base científica, es verdad… pero veamos a las personas como únicas y no sólo los síntomas.

En Medicina Integrativa averiguaremos para cada paciente con trastornos neuro-hormonales o metabólicos:

– Factores genéticos, ambientales, nutricionales, llevaron al desequilibrio de un sistema que está diseñado para funcionar perfectamente. deficit de vitaminas y de minerales que ayuden para devolver el estado de “salud” o al menos , la menor dependencia de fármacos que sólo aquieten un síntoma y no detienen el daño real.

Este tratamiento se complementa con Terapia Neural, que consiste en la aplicación de procaína para reconectar puntos de campo interferente del sistema neurovegetativo que son causantes de hipersecreción o hiposecreción (exceso o baja producción) de ciertas hormonas que pueden agravar la presión arterial o hipotiroidismo, incluso el asma bronquial.