La candidiasis es una infección causada por una levadura de la familia de las Candidas. Existen unas 150 especies de cándidas distintas, por ejemplo la Candida Krusei, Candida Glabrata, Candida tropicalis, Candida parapsilosis etc. Sin embargo, la más común en nuestro organismo es la Cándida Albicans.

Las levaduras son adquiridas por  todos nosotros poco después de nacer, permaneciendo en un equilibrio armónico junto a otros comensales en nuestro cuerpo. Se encuentran en la piel, aparato digestivo y genitourinario. Entre sus funciones están la absorción de metales pesados (para evitar su paso a la vía sanguínea), la degradación de carbohidratos mal digeridos, y la de  mantener  nuestro equilibrio intestinal y  pH al igual que las bacterias. Pero es bien conocido que este microorganismo se transforma en un patógeno frente a enfermedades inmunosupresoras, en la quimioterapia o en personas vulnerables como los diabéticos, ante el consumo de ciertos medicamentos, bajo situaciones de estrés sostenido, una dieta inadecuada muy rica en azucares y almidones, y en quienes han perdido la capacidad  inmunitaria produciendo desequilibrios en la flora intestinal. Entre otras, estas circunstancias pueden favorecer el crecimiento excesivo de estas levaduras y, por consiguiente, una enfermedad asociada.


Factores que favorecen el desarrollo de Cándidas

Efectos en el organismo

Síntomas y enfermedades asociadas

Diagnóstico de la candidiasis

Tratamiento